Saltar al contenido

‘Como una Perra en un Descampado’, o emoción de sombra alargada

febrero 11, 2020

perradescampadocartel

El de Como una Perra en un Descampado era, sin ninguna duda, uno de los estrenos que más curiosidad me suscitaban de este arranque de año en la temporada madrileña. Porque venía precedida de un éxito importantísimo en Cataluña –multitud de premios y un éxito importante en el Grec 2018- por lo sólido de su reparto y por lo interesante de su premisa. Y es que la autora, Clàudia Cedó, parte de una dura experiencia personal –perdió a su hijo cuando estaba embarazada de cinco meses, como le ocurre a la protagonista de la pieza- para armar una fábula con mucho de onírico acerca de cómo afrontar la pérdida de un hijo –porque, aunque no haya nacido, está claro que ya se lleva dentro- y encontrar luz en la desgracia. Desde luego que la premisa no será novedosa –recordemos que hace unos años, la también catalana Gemma Brió escribió y presentó con gran éxito Liberto, una pieza con la que esta función tiene no pocos paralelismos claros, no solo por su temática-; pero este tipo de autoficciones son una mina que da mucho de sí. Y, sin embargo, no podemos negar que, aunque tiene elementos de interés –y unas interpretaciones verdaderamente formidables en algunos caos-, hay algo que, por momentos, nos termina distanciando emocionalmente de esta función: no solo porque la sombra planeante de Liberto es alargada – esa sensación de que mucho de esto ya nos lo han contado antes-, sino también porque parece que se hubiese querido rellenar la trama central – que es, a fin de cuentas, la que interesa- con tramas paralelas no siempre del todo desarrolladas y unas veces más pertinentes que otras. Y, a pesar de todo, también hay que reconocer un buen puñado de hallazgos en la función.

perradescampado3

Júlia –profesora de profesión- y Pau –técnico de luces en alguna sala de teatro- son una pareja en la mitad de la treintena que espera un bebé. Ella está embarazada de cinco meses cuando siente un dolor y acude al hospital, esperando estar ante una revisión de rutina. Pero algo no va bien: no hay líquido en la bolsa amniótica, y continuar con el embarazo podría ser contraproducente no solo para la criatura, sino también para la integridad física de la madre. La opción que se plantea a la pareja es la de provocar un aborto, pariendo por tanto un bebé muerto. A través de las dudas iniciales de los jóvenes acerca de qué decisión tomar, nos adentraremos en la vida familiar de Júlia –acompañada en todo momento por un doble que representa la voz interna de su conciencia- y en la laboral de Pau, trazando paralelismos que encadenen varias historias, al mismo tiempo que la joven vive atormentada por una pesadilla: la de una voz sin rostro de alguien que ladra en un oscuro descampado. Y, ante este panorama: ¿Qué decisión tomar? ¿Cuáles son las diferencias ante una situación así para un padre y para una madre? ¿Es mejor conocer a ese hijo muerto o no llegar a ver su rostro? Cedó se vale de su alter-ego para poner sobre la mesa todas estas cuestiones en un universo fundamentalmente onírico y poético.

perradescampado1

Desde luego que quien haya visto Liberto de inmediato identificará en Como una Perra en un Descampado un buen puñado de paralelismos claros: no ya en el hecho de tener dos madres enfrentándose a la inminente pérdida de un hijo, sino en una estructura dramática en el que ambas utilizan un puñado de intérpretes para dar vida a multitud de personajes. A Júlia, la protagonista de Como una Perra… le sucede como a Ada –la protagonista de Liberto– y se ve pronto lanzada a una especie de flujo de conciencia que se torna enfermizo, y en el que realidad y estado mental se confunden constantemente. Es cierto que Como una Perra en un Descampado emplea más voces y abre más caminos que Liberto –porque esta sale de la esfera del hospital-, e incluso podríamos decir que Como una Perra… explora un universo más simbólico y poético que el que tenía la pieza de Bió; pero en muchos puntos, ambas estructuras narrativas se asemejan de manera que el recuerdo de aquella planeó en mi cabeza en más de un momento mientras veía esta, haciendo que perdiese ese carácter de novedad, porque la sombra, en muchos momentos, es alargada. También es verdad que, apostando por lo onírico, Cedó aporta algunos elementos de interés: la duplicidad de las Júlias –hay una Júlia real y una Júlia a modo de conciencia, que azuza (a veces con dura ironía) a la humana para que se ponga las pilas y asuma de una vez lo que viene- y la relación de amor/odio que se establece entre ellas nos deja las mejores escenas de la función; y la metáfora del descampado como páramo de soledad en el que enfrentarnos a nuestros fantasmas para encontrar belleza en lo trágico es un recurso que da juego y casa bien con el ambiente poético que Cedó quiere reflejar. En otro orden de cosas, el paralelismo con el mundo del teatro –donde vemos a un director ensayando un próximo estreno con una gran diva del teatro que además es su amante, en el recinto donde trabaja Pau como iluminador- se me antoja un poco más discutible: porque sirve para ‘replicar’ algunas escenas y doblar algunos diálogos –ampliando el espectro de voces-; pero no va a ningún sitio como trama: tal vez hubiese sido más interesante que la autora concentrase parte de ese tiempo en dibujar con mayor claridad tanto a la familia de Júlia –que aparece en pequeñas pinceladas que se acercan a lo pintoresco- como, sobre todo, la relación entre Júlia y Pau ante lo que viene, que nuevamente está más o menos esbozada; pero daba más de sí. A fin de cuentas, más allá de la duda razonable que se establece entre la pareja –el punto de vista del padre podrá parecer más frío, pero es perfectamente razonable- la verdadera emoción nos alcanza solamente al final de la función gracias a la explosión de la relación progresiva de las dos Júlias, verdaderas protagonistas de Como una Perra en un Descampado. Comprobar cómo ese yo interno –que todos tenemos, de algún modo- acaba siendo el mayor apoyo de Júlia para seguir con su vida –¡después de la caña que le ha metido!- tiene algo de reflexivo y emocionante al tiempo, que es el mayor punto fuerte de una función que se pierde en carreteras secundarias sin demasiada necesidad: se hubiese podido contar menos pero con mayor detalle e intuyo que saldríamos ganando.

perradescampado2

La puesta en escena de Sergi Belbel está planteada a varias bandas –curiosamente como el montaje original de Liberto que firmó Norbert Martínez…- sitúa la acción en el centro, con el público rodeando el escenario a poca distancia de los actores. Todo simula ser un espacio arenoso, sucio y destartalado –el descampado del título- en el que están desperdigados diferentes objetos que se usarán para hacer avanzar la acción, con la omnipresente cama de hospital como elemento central de la propuesta. Hay que reconocer que Belbel ha sabido poner en equilibrio tanto los aspectos más poéticos como los más irónicos del texto, haciendo que la trama fluya a buen ritmo y que la cercanía permita observar con detenimiento cada detalle –esto puede parecer una obviedad, pero he visto algunas funciones de proximidad donde influye la posición del espectador para una buena visión o no del espectáculo-. Hay imágenes de incuestionable belleza –la iluminación de  Kiko Planas está muy bien planteada para sacar el máximo juego al espacio escénico- y el constante cambio de personajes al que se enfrentan los actores está bien resuelto con rápidos cambios de vestuario, si bien de nuevo hay algo del recuerdo del montaje original de Liberto que termina por adueñarse también de esta puesta en escena, por lo demás francamente efectiva; y, desde luego, una de las más acertadas puestas de Belbel entre las que hemos visto en Madrid en los últimos años. Tiene además una particularidad notable: las dos actrices que interpretan a Júlia –la Júlia real y la Júlia onírica- se intercambian los roles en cada función, de forma que ambas han de aprenderse y transitar ambos personajes; y, seguramente, la energía de la función cambiará notablemente según la distribución que corresponda cada día.

perradescampado3

De entre el conjunto, seguramente sean las interpretaciones lo que más me haya interesado. En mi función, María Rodríguez fue Júlia 1 –la real, la embarazada- y Vicky Luengo se hijo cargo de Júlia 2 –la conciencia-. Recordemos que esta distribución varía a diario. Desde luego que están ambas esplendorosas en un papel que ha de verse casi como uno solo –porque son dos caras de la misma moneda-, que es la piedra capital del montaje y que lleva el peso de la representación: hay una química brutal entre ambas y sus escenas juntas son lo más interesante de la velada. María Rodríguez –que ya llamase poderosamente mi atención en el Roberto Zucco de Julio Manrique hace siete años- confirma haberse convertido en una estupenda actriz, y rebosa hermosa fragilidad –realmente parece un animal herido intentando convencerse de que todo va a estar bien, cueste lo que cueste…-; mientras que Vicky Luengo sabe viajar con acierto desde la presión inicial que ejerce sobre la humana –¿saben ustedes esa voz que a veces nos repite en nuestra cabeza “la vas a cagar, la vas a cagar” como buscando que la caguemos? Pues eso es este personaje- y el instinto de fortaleza protectora que acaba ejerciendo al final cuando de algún modo libera a Júlia de su influencia: Luengo –que está encadenando interpretaciones importantes- resplandece aquí una vez más, formando un perfecto tándem con su compañera. El resto del elenco se reparte una multitud de personajes variados y de menor recorrido, destacando más los perfiles que se confían a las dos mujeres que los que acometen los dos hombres. Así, Anna Barrachina es la ginecóloga, la madre, la yaya, una psicóloga, una enfermera y Glória, esa primera actriz que encabeza la obra que se está montando donde trabaja Pau y que le permite armar una simpática parodia de la primera actriz que nos demuestra las importantes dotes cómicas de Barrachina: otra cosa es que no sepamos muy bien cuál es la verdadera necesidad de ese personaje en esta historia, pero ella lo juega estupendamente. También Queralt Casasayas está más que eficaz en sus múltiples cometidos, especialmente cuando interpreta a la hermana de Júlia, o a esa torpona enfermera en prácticas que intenta poner una vía sin demasiado éxito: hay talento claro para la comedia. David Menéndez me gustó más en su vertiente física –cuando se hace cargo de la omnipresente sombra que amenaza a Júlia- que como un Pau al que quizá le agradecería una mayor complicidad visible con su pareja; pero presiento que es porque el personaje hubiese merecido mayor desarrollo. Xavi Ricart, en fin, se desdobla como el padre de Júlia y el director de la función que se ensaya, dos personajes que el actor sirve bien, aunque no lleguen a tener en la trama el peso que sería deseable. Llama la atención –casi siempre que una compañía catalana presenta en castellano una obra que se estrenó en catalán se dan este tipo de cuestiones…- como algunos intérpretes pronuncian Júlia con la fonética catalana y otros, indistintamente, lo hacen con la fonética castellana.

perradescampado4

No nos engañemos: Como una Perra en un Descampado termina moviendo a la emoción, porque la autora es hábil como para saber dónde pellizcar. Así y todo, puede que lo más emocionante del montaje esté en la particularísima relación que se establece entre las dos Júlias, más que en el hecho de la pérdida en sí. Desde luego que la impresión mejoraría si no resonasen los ecos de una pieza semejante que llegó antes y si la acción eliminase tramas accesorias para focalizar en lo importante. Pero el resultado tiene también sus aciertos; y, desde luego, la pareja de actrices protagonistas me pareció fabulosa.

H. A.

Nota: 3.35 / 5

Como una Perra en un Descampado”, de Clàudia Cedó. Con: María Rodríguez, Vicky Luengo, Anna Barrachina, David Menéndez, Xavi Ricart y Queralt Casasayas. Traducción: Matilde Castillo. Dirección: Sergi Belbel. SALA BECKETT / FESTIVAL GREC 2018

Teatro Valle-Inclán (Sala Francisco Nieva), 6 de febrero de 2020

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: