Saltar al contenido

‘Fin de Engaño’, o vodevil aquí y ahora

junio 14, 2019

findeengañocartel

Procedente de Las Noches de la Suite –teatro planteado originalmente para escenificarse en una suite de hotel, con público y actores compartiendo espacio-, donde hizo exitosa temporada hace unos meses recala ahora en los Teatros Luchana Fin de Engaño, comedia de Luis Sánchez-Polack que propone una vuelta de tuerca a lo que podríamos llamar vodevil de puertas pasándolo por el filtro del espíritu de la sitcom televisiva en su formato y sus diálogos; ofreciendo un honesto divertimento que sabe bien hacia dónde y para quién va dirigido, y que encuentra en la cartelera veraniega –y en el horario nocturno en el que está oportunamente situada- un lugar propio. No es poca cosa en la masificada cartelera madrileña, y en este aspecto la primera gran virtud de Fin de Engaño es su honestidad para dar justamente lo que ofrece.

Última noche del año en casa de la familia García-Saavedra –Fernando, Lucía y Mónica, tres hermanos- bien pasadas las doce de la noche. A la cena asiste también Carlos que, tras muchos años perfectamente integrado en la armonía familiar, acaba de anunciar su inminente boda con Lucía; algo que parece más un mero trámite que otra cosa, porque es con la benjamina a Mónica con quien tiene mayor química. En el auge de la borrachera –y a la espera de la inminente muerte de una abuela que parece estar en las últimas y podría dejarles la vida solucionada a todos con una herencia por la que están dispuestos a despellejarse-, las caretas empiezan a caerse, y cada uno de los personajes se mostrará tal y como es, dando pie a una espiral de amor, desamor, intereses y avaricia que podría hacer que la supuesta paz familiar se viniese abajo, en una realidad en la que quien más quien menos tiene algo que callar. Y las fiestas navideñas, las de esas reuniones forzosas, ya se sabe, son el momento propicio para que la paz y el amor salten por los aires. Desde luego, si algo está claro es que las vidas de los cuatro personajes –y el concepto de familia- no van a volver a ser los mismos después de esta noche en la que, por fin, las verdades saldrán a la luz.

findeegaño1

Como digo, Fin de Engaño pretende ser en primera instancia una suerte de vodevil contemporáneo, que utiliza elementos tradicionales del género –hay enredos amorosos, parejas cruzadas, sofás en los que ocultarse y puertas que se abren en el momento menos oportuno…- para traerlo al aquí y al ahora, desde una relectura contemporánea –por momentos de tintes pop- que le debe mucho a las telecomedias y al universo del gag. Aquí se trata de encadenar situaciones que ricen el rizo, que provoquen la risa del respetable y que ayuden a mantener el ritmo y encadenar un gag detrás de otro. Contextualicemos: podrá parecer a primera vista un género menor; pero cualquiera que sepa algo de esto se dará cuenta de las dificultades que entraña por ritmo –no puede permitirse perder ni relajar ni uno solo de los sesenta minutos clavados que dura la pieza- escritura –si relajas el ritmo, se cae; y hay que darle cierta originalidad a estructuras tal vez encorsetadas de antemano-, e interpretación –el código escogido debe ser en ocasiones un punto altisonante; sabiendo hasta dónde llegar para que no se vaya la mano-. Efectivamente, si releen todo, verán que entran en juego muchos factores para armar algo que parece sencillo en apariencia. Y se puede decir que ritmo, escritura e interpretación navegan en buen equilibrio para armar algo que todos saben bien lo que es: un honesto divertimento, una de esas funciones breves y entretenidas para desengrasar, que servirán de relajación al público más profundo y de mero entretenimiento al público más profano. Es justo eso lo que da Fin de Engaño, todos saben lo que tienen entre manos y, como tal, funciona. Sabiendo el tipo de producto ante el que estamos, el resultado es honesto.

Lo cierto es que Luis Sánchez-Polack –que algo debe saber del género, porque, como ya imaginarán leyendo el apellido, viene de una importante saga familiar de cómicos- sabe bien lo que tiene entre manos y cómo manejarlo. Busca una comedia fácil, directa y que no tenga ni un minuto que perder; del mismo modo que escribe una pieza que dura justo lo que tiene que durar. No teme ni a emplear estructuras previsibles –incluso por más que en ocasiones acepte darles un twist-, ni a apoyarse a veces en ciertos estereotipos a la hora de construir los personajes, porque sabe lo que le funciona –y, en esto, el risómetro del público es soberano-. Desde luego que para escribir este tipo de comedia –que entra tan fácil- hay que manejar tanto las estructuras del pasado como las del presente, y hacer un cóctel con ellas para que se cuaje un todo que funcione. Dentro del ritmo, y de algún golpe bien administrado, sí es cierto que el material no rehúye ciertos lugares comunes para armar los personajes –en este sentido, dejo una idea: tal vez convendría reconvertir a Lucía, la hermana pija y un punto ardida a la que le falta un hervor, en algo más cercano a una protovillana de culebrón de sobremesa, que creo que daría más juego-, pero insisto en lo bien que entra el público a una función que debe a las tradiciones del pasado mucho más de lo que parece. De hecho, hay que insistir en la idea de que Fin de Engaño es una variante de vodevil –y no ha de haber nada de despectivo en el término- escrito desde el aquí y el ahora.

findeengañogrupal.jpg

Bastan pocos elementos escénicos para armar un montaje que –como todo en esta propuesta- sabe a lo que tiene que jugar: a diálogos rápidos, pisados; a encadenar situaciones y a estirar –sin llegar a deformar- las personalidades de los personajes. A Darío Frías le sale –insisto en que convendría rebajar y hasta replantear el tono del personaje de Lucía…- y, nuevamente, fijémonos en el risómetro infalible. En el equipo actoral, formado por valores tan seguros en tablas y televisión atractivos de cara a la taquilla –y sí, qué importante es esto también cuando estamos planteando este tipo de funciones- puede que sean Rodrigo Poisón y Veki Velilla –respectivamente el lobo con piel de cordero y la hermana pequeña dispuesta a pelear por lo que cree que debe ser suyo y saltar por encima de quien sea- quienes tengan los personajes más sosegados, los que más les permiten trabajar desde una verdad escénica –en el caso de Velilla, una verdad particularmente evidente en su expresividad- que es muy de agradecer incluso en este género. Los de Edu Rejón y Carlota Baró manejan con habilidad arcos más extremos, que tal vez den más juego en el caso de él que en el de ella –entiendo que hace justo lo que le han pedido, pero no termino de ver el enfoque del personaje-. En cualquier caso, todos saben a lo que están jugando y por eso el asunto da el buen resultado que da.

Fin de Engaño ni engaña ni lo pretende: sabe lo que tiene entre manos, sabe cómo se maneja y sabe a quién va dirigida. A ese público que, efectivamente, casi llenó una de las salas de los Luchana en función de viernes por la noche; y que festejó a carcajadas cada nueva ocurrencia. Está justo donde debe y da justo lo que se espera de ella: un vodevil, aquí y ahora. Apto y necesario para desengrasar y mucho más difícil de llevar adelante de lo que uno pueda pensar a primera vista. Ya saben qué denostado está cierto tipo de comedia, por más que llene las salas y el público la festeje. Craso error.

H. A.

Nota: 3/5

 

“Fin de Engaño”, de Luis Sánchez-Polack. Con: Veki Velilla, Rodrigo Poisón, Edu Rejón y Carlota Baró. Dirección: Darío Frías. CAJÓN DE IDEAS PRODUCCIONES S.L.

Teatros Luchana, 7 de Junio de 2019

3 comentarios leave one →
  1. gemmavz permalink
    noviembre 16, 2019 23:08

    Obra buenísima y recomendable totalmente. Naim ha estado genial, buenos cambios (no digo más) y el resto de actores, impecables. Volvería sin duda

    • noviembre 17, 2019 18:04

      ¿Han cambiado el elenco con respecto al de esta crítica? Gracias por leerme y comentarme. Un abrazo.

      • gemmavz permalink
        noviembre 17, 2019 18:05

        Naim hacer de cover cuando no está el principal, justo ayer estaba él. Lo borda!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: