Saltar al contenido

‘El Curioso Incidente del Perro a Medianoche’, o aventuras iniciáticas

septiembre 28, 2018

incidentecartel

“Me gustan los perros. Uno siempre sabe qué está pensando un perro (…) Además, los perros son fieles y no dicen mentiras porque no hablan.” (El Curioso Incidente del Perro a Medianoche).

Se estrenó por fin en castellano en España – se había estrenado una versión en catalán hace algunos años- la versión teatral que de la premiada novela que publicase en 2003 Mark Haddon realizó el dramaturgo Simon Stephens (Punk Rock, Carmen Interrumpida…), convirtiéndose de inmediato en un éxito teatral tanto o más reseñable – un buen número de Tonys y Oliver para sus producciones en Broadway y el West End- que el de la obra literaria de partida. Ahora, El Curioso Incidente del Perro a Medianoche se presenta en el Teatro Marquina, en una versión que dirige José Luis Arellano y que constituye una compleja producción de teatro privado, que cuenta con la friolera de diez actores en escena y nombres tan destacables en el equipo como los de Gerardo Vera en la escenografía, Juanjo Llorens en la iluminación o Álvaro Luna en la videoescena. Toda una gran apuesta de riesgo para un espectáculo que es ya, por derecho propio, un nuevo éxito de la cartelera teatral madrileña.

El Curioso Incidente del Perro a Medianoche cuenta la epopeya hacia el autodescubrimiento y la realización personal de Christopher Boone, un joven con síndrome de Asperger, algo que tal vez ha mermado su capacidad emocional; pero dispara sin embargo su intuición y su memoria. Así, cuando una noche descubre al perro de su vecina muerto en el jardín se propone encontrar al asesino cueste lo que cueste. Sus pesquisas para esclarecer el crimen –gracias a su extraordinaria inteligencia- nos permitirán ir conociendo los perfiles de aquellos que le rodean: sus vecinos, su padre; y hasta una profesora que, conforme la historia avance, le anima a escribirla. Pero el asunto del asesinato del perro –y su resolución-, que ocupa la primera parte de un espectáculo que se acerca a las tres horas de duración, no es más que un punto de partida para que el espectador pueda contextualizar con cristalina claridad cuál es el entorno del protagonista, cómo afecta su condición a los que le rodean y cuáles son las características que posee una persona con Asperger. A fin de cuentas, las consecuencias de la resolución del crimen van a forzar a Christopher a emprender un viaje iniciático, emocional y personal; una huida hacia delante que le ayudará a conocer su propia realidad, a conocerse a sí mismo y a demostrarse que sólo él es capaz de ponerse sus propios límites. Para Christopher habrá llegado la hora de romper el cascarón, de huir de la sobreprotección a la que siempre ha estado sometido y enfrentarse a sus miedos, sus verdades y las metas que hasta ahora tal vez parecían inalcanzables.

perro1

 El Curioso… es, a un tiempo, literatura de aventuras vista desde una óptica contemporánea, el retrato de una sociedad media – siempre contemporánea- que lucha por salir adelante y el enfrentar la realidad de un trastorno como el Asperger a diversos ámbitos de lo cotidiano de una serie de personas. Así, ni Haddock ni Stephens temen mostrarnos aspectos como la integración sistemática de lo diferente en un entorno aparentemente normalizado –podemos ver cómo el entorno de Christopher se vuelca con el chaval y lo tiene perfectamente integrado en su día a día-, o incluso la brecha que se puede formar en una familia con un hijo que necesita atenciones especiales: en este aspecto, si la relación de los padres puede resultar turbulenta; queda claro que,  cada uno a su manera, ven a su hijo como algo sagrado, por más que muchas veces se vean desbordados por la situación. Son, a fin de cuentas, muchas capas las que atraviesa una historia que se puede ver desde ópticas bien distintas –el público adolescente lo verá como algo de aventuras; de la misma manera que el adulto seguramente se centre más en el componente social y en la caracterización psicológica de los personajes y sus problemáticas: ambas cosas están y por lo tanto son perfectamente válidas- y que resulta entretenida – las casi tres horas de función pasan en un suspiro- ofreciendo una visión amable pero nunca condescendiente ni lacrimógena sobre una realidad que está ante nuestras narices: la del cómo la irrupción de lo diferente puede trastocar las vidas normales; y cómo normalizar la diferencia es posible, asuntos que aparecen claramente en la obra de Haddon / Stephens. El conjunto tiene, como digo, algo de la ingenuidad – y la fuerza- de los clásicos de la literatura de aventuras para adolescentes; pero también pinceladas de lo que podríamos considerar un drama familiar americano, sosteniendo un equilibrio bastante interesante. Más discutible – ya me lo pareció en su día en Londres, me lo sigue pareciendo aquí- resulta la vertiente metateatral que Stephens va introduciendo en la segunda parte, que no aporta gran cosa; básicamente porque se antoja un recurso más que visto.

perro2

Asumiendo que estamos ante una función extensa, hay que reconocer que, por el aluvión de tramas y subtramas que contiene – no todas igual de importantes ni de interesantes- se pasa en un suspiro; porque la dirección sabe imprimir al todo un ritmo que no da respiro al espectador. Es cierto que el montaje – que juega con espejos, reflejos y el contar con un elenco muy grande para poder a menudo usar a los actores como figuración para crear espacios y figuras- que firma Arellano con escenografía de Gerardo Vera guarda no pocas –de hecho muchas- similitudes con el montaje que pude ver en Londres algunos años atrás. Parece claro que se ha buscado replicar en la medida de lo posible – modificando ritmos, figuras y asuntos espaciales- la base de algo que ya funcionaba bien en Londres; como por supuesto lo hace también aquí. Nada que objetar, pero este montaje conserva de aquel algo más que la esencia. Así y todo, en una escenografía francamente parca – Vera- hay que destacar lo bien que las luces de Juanjo Llorens realzan los efectos tanto de los cuerpos como de la escenografía misma. Hay figuras y escenas muy atractivas –sobre todo aquellas que aluden al mundo de lo que Christopher imagina (la más evidente: el viaje al espacio)-, y están bien tanto la música – de Luis Delgado y Alberto Reguillón- como la videoescena de Álvaro Luna –bien integrada y poco invasiva-.

perro3

José Luis Arellano dirige sin dar un instante de respiro ni a público ni a actores; pero sin embargo la jugada sale bien y el resultado no es especialmente cargante a pesar de la duración de la función. Aprovecha el nutrido elenco actoral para crear espacios y climas muchas veces sin otros elementos que los cuerpos de los intérpretes; y quizá se le pueda reprochar – incluso aplaudiendo el sentido coreográfico y estético de la propuesta- cierta tendencia a que demasiadas veces pasen cosas en segundo plano sin mucha necesidad, como si hubiese que cubrir con algo escenas que piden una intimidad a la que no hay que temerle. Con todo, no es moco de pavo ni saber manejar como él lo hace un elenco de diez actores ni mantener la tensión y el interés durante casi tres horas como ocurre aquí: ambas cosas se cumplen.

Entre el nutrido elenco hay que destacar sobre todas las cosas la descomunal creación que de Christopher realiza Álex Villazán. Le habíamos visto con anterioridad destacando en producciones de La Joven Compañía; pero nunca rindiendo al nivel que 1o hace aquí. Y es que en un montaje que no le da tregua alguna – su presencia es constante a lo largo de las tres horas de espectáculo, y los sábados hace doblete-, Villazán cuida con mimo tanto la caracterización física del personaje –el Asperger está muy bien representado, huyendo de clichés baratos o aspavientos que no vienen al caso- y moldeando con comodidad esa delgada línea roja que separa el prototipo del héroe adolescente de cuento – lo que es Christopher, a fin de cuentas- de la ingenuidad o incluso la estupidez: y Villazán consigue mantenerse siempre en un perfil creíble, y nada cargante, con una interpretación llena de dignidad y humanidad para con el personaje. Todo ello, insisto, en una función de la que es el único y verdadero protagonista. Poco importa que no esté ya ni por asomo en la edad del personaje; porque la caracterización que logra es francamente importante, y este papel debería traerle muchos reconocimientos y alegrías.

perro4

De entre el resto del elenco, podemos decir que hay tres roles más o menos antagonistas y un buen número de secundarios. Lara Grube está deliciosamente humana en Siohban, algo así como la profesora que nunca duda en estimular a Christopher; y que, de algún modo, viene a llenar también el vacío que siente al ser parte de una familia rota. En una historia sin buenos ni malos, sino con humanos incapaces de no equivocarse, Marcial Álvarez juega con bastante habilidad el personaje del padre, peligrosísimo por su ambivalencia. La madre recae en Mabel del Pozo, tal vez algo pasada de revoluciones en según qué escenas.

De entre el resto del extenso elenco – todos asumiendo un buen número de personajes- y sin perder de vista que casi todos los perfiles están más o menos estereotipados en favor de la naturaleza de lo que podría ser una novela de aventuras, o incluso un cuento, hay que señalar que Carmen Mayordomo y Anabel Maurín aprovechan bien las pocas oportunidades de destacar que les deja esta obra de conjunto; mientras que Boré Buika, Eugenio Villota, Alberto Frías y Eva Egido se multiplican en múltiples roles de menor envergadura para ayudar a que la función – muy coral, sobre todo por ese aspecto de la puesta en escena que comenté algo más arriba; que requiere de los actores para generar espacios y atmósferas- llegue a buen puerto.

perro5.jpg

Sin perder de vista que se ha seguido de cerca la producción originaria de Londres, hay que aplaudir que una empresa privada haya levantado un montaje complejo de gran formato y con buenos mimbres, que mantiene el teatro con buena entrada cada tarde y que ofrece un espectáculo de casi tres horas que pasan en un santiamén. En mi función, además, la media de edad era de lo más variada, con adultos, niños, adolescentes e incluso familias enteras, todos disfrutando por igual del montaje. Sólo por eso ya sería una propuesta destacable; pero además consagra a Villazán como un actor joven a seguir de cerca. Estamos ante lo que sin duda va a ser un éxito de largo recorrido en la cartelera madrileña; pero, en este caso, además es una buena función de teatro.

H. A.

Nota: 4/5

“El Curioso Incidente del Perro a Medianoche”, adaptación teatral de Simon Stephens sobre la novela de Mark Haddon. Con: Álex Villazán, Lara Grube, Marcial Álvarez, Mabel del Pozo, Anabel Maurín, Carmen Mayordomo, Boré Buika, Eugenio Villota, Alberto Frías y Eva Egido. Dirección: José Luis Arellano. GRUPO MARQUINA / ACCIÓNSUR

Teatro Marquina, 15 de Septiembre de 2018

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: