Skip to content

‘La Cicatriz’, o amor, moneda de cambio

diciembre 25, 2016

cicatriz-cartel

Ha permanecido un largo tiempo en los Teatros Luchana -alcancé a ver la última función, aunque seguramente la propuesta acabe por regresar más adelante- el nuevo texto de David Ramiro Rueda tras el éxito de Píntame. En esta ocasión, con La Cicatriz construye un drama de personajes sobre el amor, la soledad, y la necesidad de complementarse, de apoyarse en algo cuando parece que todo el universo se va a caer. Una obra que parte de un tema quizás manido -aparentemente las relaciones tóxicas o incompletas de pareja- para abordarlo desde un lugar distinto, complejo y particular; y una obra en la que todo es efectivamente apariencia, en la que nada es lo que parece en un primer momento. En fin, una vuelta de tuerca -a veces un punto forzada- a algo que creemos que ya hemos visto antes.

Dámaso y Estela son una pareja marcada por la diferencia de edad que está pasando una noche en una habitación. Se nota que no es la primera, y muy probablemente no sea la última. A primera vista, es ella -una mujer madura y casada, marcada por una fatalidad en su matrimonio- quien monopoliza y dirige la conversación; ante la frialdad de él, que parece que sólo estuviera ahí por el sexo. Pero el devenir de la conversación revela en Estela a una mujer casi al borde de la neurosis y superada por las circunstancias, con un importante -y hasta inesperado- grado de dependencia hacia Dámaso; y en Dámaso a un joven mucho más vulnerable de lo que la coraza del principio nos puede hacer ver… Y, sobre todo, detrás de esta pareja hay un hecho capital -que mejor no revelar- que marca la verdadera naturaleza de la relación entre ambos y dará un giro decisivo a los acontecimientos.

cicatriz1

Como digo, David Ramiro Rueda ha escrito un texto que habla de la necesidad de completarse, de la imperiosa necesidad de asumir que necesitamos al otro, a través de unos personajes que a primera vista podría parecer que banalizan el amor y el cariño; pero que acabarán por darse cuenta -¿quién sabe si demasiado tarde?- de que se necesitan más de lo que creen. No se puede negar que el autor plantea una historia original, por lo que calla y lo que esconde y da una visión más turbia de un relato de perdedores que ocultan su daño para parecer más fuertes que su oponente y que pueden parecer malos -o egoístas, más bien- a primera vista; pero cuyo único defecto es la soledad en la que se están hundiendo. Dos personajes en apariencia fríos, que ven el amor como una mera moneda de cambio instrumental; pero que acabarán necesitando a gritos algo mucho más complejo y concreto que eso.

Sin poder hablar de la verdadera naturaleza de la relación -que seguramente sea la mayor particularidad, y hasta diría que el mayor acierto del enfoque-, sí diré que Rueda desliza a sus dos personajes por una montaña rusa en constante cambio que uno nunca sabe en dónde podrá terminar. Ahora bien, también siento que, para conseguir esta montaña rusa, el autor tensa demasiado algunas cuerdas a fin de conseguir sorprender al espectador. Hay un par de giros o sorpresas que resultan difícilmente creíbles -pueden ocurrir por Ley de Murphy, sí; pero hay una posibilidad entre un millón…- y esto le resta algo de cohesión a la historia. Además, creo que se debería profundizar más en lo interno de los personajes, en los motivos que les hacen comportarse de esa manera tan imprevisible y particular. Unos motivos que aparecen más apuntados que desarrollados; pero en los que creo que convendría detenerse un poco más para que el espectador pueda terminar de reflexionar en las circunstancias de unos personajes complejos por lo extremos. En definitiva, creo que la obra resulta más interesante por lo que plantea y por las novedades que aporta a ese planteamiento que por cómo lo desarrolla, un aspecto en el que seguramente aún sea susceptible de mejora. Un último apunte: se ha decidido que la cicatriz del título -que debería ser solamente metafórica, una metáfora de las heridas internas de los personajes- se convierta en algo literal, en un simbolismo que creo que queda un poco forzado.

cicatriz2

En la puesta en escena que firma el propio autor -acertada por lo sencilla y funcional al sacar el máximo partido a los pocos elementos con que cuenta, incluso para lograr algún detalle simbólico y poético interesante; y muy bien iluminada por Daniel Esparza- se podría decir que hay una notable distancia entre ambos actores. En pocas palabras, aún cuando el equilibrio y la química entre ambos son los óptimos, encuentro que el Dámaso de Álvaro Quintana -con algo de prototípico que viene dado, creo, por el texto mismo- es más sólido como actor y está mejor construido y dibujado como personaje que la Estela de Adriana Salvo que, más allá de ciertas dificultades de dicción, creo que no termina de encontrar el personaje ni por formas ni por físico: habría que marcar más y mejor ese cierto aspecto de domadora de ella sobre él con el que arranca la historia, que es uno de los puntales de lo que se cuenta y está poco subrayado en esta puesta en escena.

cicatriz3

A fin de cuentas en La Cicatriz se encuentra una historia interesante como idea; que siento que podrían dar más de sí en el desarrollo y que viene marcada por cierta distancia en las interpretaciones. Pero no se puede discutir el interés que suscita el haber abordado un tema tan trillado desde un lugar tan particular como el que se ha escogido aquí, porque como idea mueve sin duda a la reflexión.

H.A.

Nota: 2.5 / 5

La Cicatriz”, escrita y dirigida por David Ramiro Rueda. Con: Álvaro Quintana y Adriana Salvo.

Teatros Luchana, 17 de Diciembre de 2016

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: