Skip to content

‘O Mundo Persistente’, o realidad ¿virtual? en fase de desarrollo

junio 14, 2016

persiscartel

Espectáculo bilingüe (gallego / portugués)

Segunda entrega del denominado Proxecto Nós Territorio (Es)cénico Portugal Galicia, que permite hermanar el teatro de ambos territorios mediante un trabajo de laboratorio del que participan estudiantes de arte dramático ya sea de Galicia o del país luso, en un texto de nueva creación que une además ambos idiomas -el gallego y el portugués- en perfecta armonía. El resultado de este laboratorio de trabajo, que implica a los tres grandes teatros gallegos y portugueses -a saber, el CDG, el TNDM II y TNSJ se ha exhibido en la sede del Centro Dramático Galego en Santiago de Compostela para viajar a lo largo de este mes también a Oporto y Lisboa. Se trata de O Mundo Persistente, un texto de Fernando Epelde -uno de los dramaturgos jóvenes gallegos con mayor proyección exterior- dirigido por Tito Asorey -que es ya uno de los directores más relevantes del panorama teatral gallego de la actualidad-.

Un mundo persistente es un término propio de los juegos multijugador de realidad virtual que denota un universo virtual capaz de seguir existiendo incluso en ausencia del jugador -es decir que, de algún modo, permanece cuando un jugador está desconectado-. La función presenta a un grupo de jóvenes enganchados -cada uno desde su ordenador- a un juego de realidad virtual que termina derivando en una suerte de plasmación del universo de ficción en el mundo de la realidad. Al comenzar la función, un extraño nos explica las reglas por las que se basa el relato; y la narración se ocupa, básicamente, en plasmar las relaciones que se establecen entre los jugadores de un mundo de realidad virtual; un mundo en el que realidad y ficción son a menudo fronterizos. Fernando Epelde traza en este texto por un lado un espectáculo claramente generacional, ligado a una generación -la de la primera adolescencia- indudablemente contaminada por la influencia de lo virtual, porque no han conocido otra cosa; pero por otro lado también una parábola sobre cómo transcurren las relaciones personales ahora que todo está supeditado a comunicarse desde el otro lado de una pantalla. ¿Es real algo que sucede a través de un ordenador? ¿Puede en nuestro presente la vida cibernética llegar a ser más real que la verdadera vida real? ¿Qué sucede cuando nos traemos a la realidad una relación construida a través de la ficción de un juego de ordenador: está condenada al fracaso o puede funcionar? ¿Qué importancia le damos a esa vida al otro lado de la pantalla en nuestra vida real? A estas y a otras cuestiones se han de enfrentar los personajes que juegan al juego, guiados por ese “Extraño”, que ejerce de maestro de ceremonias en un mundo en el que realidad real y realidad virtual pronto se solapan entretejidos por una delgada línea que se vuelve casi imperceptible.

persistente1

He de reconocer que la idea de partida que plantea Epelde me parece no solo de plena actualidad -porque ¿quién de nosotros no se ha enganchado a algún juego de estos?- sino con una capacidad de haber creado algo que navegase a medio camino entre realidad y ficción solapándose en un universo complejo para crear una trama ambigua y que pusiese patas arriba los cimientos de la sociedad en la que vivimos. Creo que con esto se podría haber hecho algo grande. Y, sin embargo, Fernando Epelde parte de un inicio prometedor para perderse enseguida en una trama que es excesivamente narrativa para llevarse al teatro -esto es, es más lo que se nos cuenta que pasa que lo que realmente vemos que pasa en escena- y que apunta muchas ideas interesantes que no acaban de estar desarrolladas como se podría o se debería. Vamos, que el texto pronto se torna un pretexto para el espectáculo -enseguida vemos que aquí el conflicto no va a estallar…- más que un texto de peso en sí mismo. Y, como digo, es una pena; porque creo que los cimientos interesantes están, pero al asunto le falta ‘teatralidad’ verdadera y quizás le sobren citas y divagaciones que no llevan a ningún lado -demasiadas referencias textuales a Henry D. Thoreau, por ejemplo, en una obra poblada de adolescentes para sugerir la teoría de la desobediencia civil e intentar ligarla al juego…-. Si además de apuntar todas las ideas que apunta -incluso a la hora de dibujar los perfiles de esos adolescentes que todos fuimos hace un tiempo-, Epelde se hubiese preocupado por desarrollarlas, el resultado hubiese sido más redondo: me falta, por ejemplo, una trama que -a modo de thriller y en la que entre por supuesto ese universo virtual que arma el todo- incida más en las relaciones entre los personajes -sean virtuales o reales-, un asunto por el que el texto pasa poco menos que de perfil apuntando retazos y aquí y allá.

Puede que al resultado final -interesante de partida y encomiable como trabajo de laboratorio- le falten sabor teatral; e incluso podría decirse que de un nombre de peso como es Epelde esperaba algo estructural y formalmente más arriesgado. Una cuestión quizás meramente anécdótica pero que considero digna de señalar: suena bastante música en este montaje, pero en concreto es la tercera vez en lo que llevo de temporada que suena en una obra de teatro “These boots are made for walking” -estaba en Los Desvaríos del Veraneo, estaba en Verano en Diciembre y está también aquí. Debe ser la moda del año como otras temporadas lo fueron otras músicas…

persistente3

Con estos mimbres, Tito Asorey consigue sin embargo armar un espectáculo visualmente atractivo y con ritmo; que sabe aprovechar recursos de lo virtual y lo audiovisual -tan importante en esta historia- para crear un universo que sugiere bien la influencia de la tecnología: se nota que hay medios puestos al servicio de este espectáculo y que todos esos medios están empleados y bien empleados; pero el texto sigue siendo árido, y es por ello por lo que hay que aplaudir doblemente la labor del director a la hora de haber sabido armar un espectáculo atractivo a partir de un material que no le dejaba las cosas del todo fáciles, por esa falta de acción real de la que adolece el texto, y es por ello que todo recurso empleado -incluso algunos que ya están muy vistos, como integrar a los actores en el espacio de todo el teatro o integrar esporádicamente micrófonos en el discurso…- se terminan agradeciendo en favor de la vitalidad del espectáculo.

persistente2

De entre el elenco de estudiantes gallegos y portugueses hay que destacar sus distintas energías, sus distintas maneras de entender el teatro: todas son, efectivamente, válidas; y el cóctel no hace sino reafirmar la vitalidad de la savia nueva del teatro. Sin menospreciar a nadie entre el buen nivel medio -todos están en su lugar- sí querría citar por derecho propio a Tamara Barja, Joao Cachola y Marta Días como tres maneras muy distintas pero a la vez también muy elocuentes de destacar entre el conjunto -ya sea por la organicidad y el carácter, por el hermetismo misterioso, o por la elocuente frialdad casi pinteriana a la hora de servir los personajes, según el caso-, en un elenco entregado que completan sin fisuras Germán Álvarez, Vicente Wallenstein y Hugo Olim.

En resumen, un proyecto en el que los medios disponibles se han sabido emplear muy bien, un proyecto que tiene el interés de valorar el estado y el momento del teatro en dos territorios casi colindantes pero tan distintos y un proyecto que tiene la feliz idea de hermanar perfectamente ambas lenguas en un único espectáculo -porque el uso alternativo de gallego y portugués pronto deja de ser una barrera para convertirse en un todo perfectamente encajado-. Pero también un proyecto basado en un texto complicado y quizás poco teatral; al que la falta de acción y de desarrollo -bien solventada por la puesta en escena- acaba haciéndole perder algunos enteros.

H. A.

Nota: 3/5

O Mundo Persistente”, de Fernando Epelde. Con: Tamara Barja, Joao Cachola, María Días, Germán Álvarez, Vicente Wallenstein y Hugo Olim. Dirección: Tito Asorey. PROXECTO NÓS 2016 / TERRITORIO (ES)CÉNICO PORTUGAL GALICIA

Salón Teatro (Santiago de Compostela), 5 de Junio de 2016

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: