Skip to content

‘Tengo Tantas Personalidades que Cuando Digo ‘Te Quiero’ No Sé si Es Verdad’, o el cabaret del desarraigo

junio 17, 2015

Apenas unos meses después de rebautizar la sala 2 del Matadero como Sala Max Aub –curiosa elección, desde luego…-, Juan Carlos Pérez de la Fuente ha presentado un curioso espectáculo dedicado a la figura del escritor nacido en París (1903-1972), pero que llegó a tener hasta cuatro nacionalidades distintas a lo largo de su vida, y vivió marcado por el exilio de la Guerra Civil española. Un autor sin patria, o de muchas patrias –según se mire- que plasmó todas esas ideas en sus escritos: el desarraigo, la identidad nacional –o la falta de ella-, la carga de la guerra, la lucha por los ideales políticos, la dignidad del individuo como persona… Motivos recurrentes en la obra general de Aub.

Pérez de la Fuente ha encargado a Jesús Cracio un espectáculo que homenajease a la figura de Max Aub, y el director ha ideado un collage, una miscelánea que reúne textos poéticos, teatrales, narrativos y de ensayo de Aub, ensamblados en un todo que quizá no siga una trama, pero sí resulta un homenaje al mundo del desarraigo a través de miniaturas. Todo ello ensamblado con la música de un piano en directo y canciones de la época –aquí caben Granados, Albéniz, Paco Ibáñez…- que da al todo una cierta idea de espectáculo cabaretístico de variedades, con el desarraigo, la guerra y la identidad como motivos conductores. Es además un personaje central –el propio autor, el propio Aub- quien enlaza todos los segmentos del espectáculo, reflexionando sobre su vida y su papel como autor entre cuadro y cuadro. Un todo donde hay lugar para la ironía y la sonrisa hay muchos sketches que beben decididamente del humor absurdo-; pero ante todo para el desencanto, el peso del destino y la búsqueda de un lugar, de una personalidad, y de la duda que genera la sensación de viaje constante, de no pertenencia. ¿Quiénes son estos personajes? Por el escenario desfilan exiliados, soldados a los que el amor les origina crisis de fe, asesinos obligados a confesar sus estúpidos crímenes, cabareteras, viajeros en tránsito constante… y el propio Aub, omnipresente como hilo conductor.

La escenografía –en la que se hallan desperdigados elementos escénicos de diversa índole- está presidida por una vía de tren que cruza el escenario, y que sirve para simbolizar el tránsito de los personajes –y de Aub-, pero también de un piano situado en una especie de plataforma que sugiere ser un ferrocarril y transporta a los personajes por el espacio. Es una solución sin duda vistosa y práctica; y –lo más importante- tiene un valor simbólico claro y válido –esto es, no es un capricho-. Como en todo espectáculo de sketches, unos funcionan mejor que otros –e intuyo que la mayoría de las veces es el trabajo de la propuesta escénica de Cracio la que realza algunos momentos-, y en el conjunto –que, en general, se ve con agrado por más que tenga altibajos- hay de todo: puede que lo mejor sea el largo número de las confesiones de los asesinatos –que sabe tornar lo macabro en hilarante acertadamente- y un número de cabaret muy conseguido. También hay – ¿por qué negarlo?- una cierta sensación de falta de cohesión del conjunto que resulta innegable, y desequilibra sobremanera el resultado final. Además, creo que la estructura cabaretística podría haberse realzado fomentando la interacción con el público, máxime en un espacio como este en el que es perfectamente posible hacerlo –esta propuesta pide, por ejemplo, mesas a gritos-. Pero el conjunto, por irregular que sea –lo es-, se ve con agrado porque la propuesta escénica tiene cierto encanto –y porque la música, aquí y allá, está verdaderamente bien puesta-.

Cuenta además Jesús Cracio con un elenco coral útil y entregado, donde nadie desentona especialmente; y en el que destacan el desparpajo sorprendente de Miranda Gas –que se roba la atención con su versión gamberra de “La Mala Reputación”, por cierto, maravillosamente cantada-, la probada capacidad para la comedia que poseen Marta Belenguer y Julián Ortega, la versatilidad y garra de Carmen del Valle o el desencanto que tan bien transmite Juan Calot desde lo poético. Marc Clotet, por su parte, se va encontrando conforme avanza la función, si bien debe liberarse de ciertos excesos a la hora de decir el texto –en ocasiones grita demasiado…-. Nadie del elenco desentona especialmente en los variados números musicales que se intercalan –y es de ley reconocer que en lo musical Miranda Gas destaca-, y Celia Laguna realiza un buen acompañamiento al piano, perfectamente integrada además en el devenir escénico.

Propuesta personal, que funciona como entretenimiento pienso que más por el talento del equipo que levanta el espectáculo que por el valor de estos textos en sí para subirse a las tablas. Una apuesta más firme por el mundo del cabaret, y quizá un punto extra de cohesión argumental –algo que una el todo- habrían ayudado, sin duda, a redondear lo que es un montaje agradable.

H. A.

Nota: 3/5

“Tengo Tantas Personalidades que Cuando digo Te Quiero no Sé si Es Verdad”, dramaturgia de Jesús Cracio sobre textos de Max Aub. Con: Marta Belenguer, Juan Calot, Marc Clotet, Miranda Gas, Julián Ortega, Carmen del Valle y Celia Laguna. Dirección: Jesús Cracio. TEATRO ESPAÑOL

Naves del Matadero del Español (Sala Max Aub), 10 de Junio de 2015

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: