Skip to content

‘Romano’, o crónica de una época

enero 29, 2014

Espectáculo en lengua gallega

Cambio de aires y de rumbo en la compañía gallega Espello Cóncavo, que regresa con un nuevo equipo directivo y un espectáculo que poco o nada tiene que ver con la línea anterior de esta compañía. En su estreno a doble función en A Coruña, relativamente buena entrada –siempre considerando que es teatro gallego, y que el aforo vendido baja considerablemente en esta ciudad cuando es así-, y cálida respuesta del público para un espectáculo de texto denso, complejo y comprometido.

Romano –texto original y de estreno absoluto que escribe y dirige Lino Braxe– presenta a un Senador retirado en una terraza junto al mar enfrentado a sí mismo, revisando su vida, que es además toda la génesis de un Imperio: intrigas, traiciones, desprestigios y castigos injustos en un mundo en el que el honor se castiga más que se premia. Un personaje irremediablemente marcado por el destino trágico, asqueado por el precio del éxito, repudiado y rechazado después de haberlo tenido todo; que solo anhela un poco de tranquilidad en la última parte de su vida…

Toda la función está concebida en forma de ese género que gusto en llamar “monólogo interruptus”: el Senador lleva la mayor parte del peso de un texto fundamentalmente narrativo, viéndose interrumpido por intervenciones más o menos puntuales de otros personajes que interactúan con él, siendo la criada Roxana la única que encuentra tiempo para desarrollar una trama propia al margen de la vida del Senador. A pesar de la estructura, hay que aplaudir que la propuesta no se hace excesivamente larga, no pesa; y la densidad del texto se lleva bien. Quizá lo más discutible es el haber colocado un prólogo y un epílogo alegóricos, que hermanan la estructura de la pieza con las de las tragedias griegas; pero que no aportan nada relevante a nivel argumental más allá del mero simbolismo: creo que Romano podría seguir existiendo en esencia perfectamente si se prescinde de estas dos escenas.

Así las cosas, el peso de la función recae en un Miguel Pernas que sale bastante airoso de su extenso papel; por dicción, presencia y timbre, si bien hay un par de momentos donde tiende a ofrecer un punto más de la tensión dramática requerida; lo digo siempre: no por gritar más los momentos de ira van a ser más convincentes… Pese a todo, hay que aplaudir la entereza con que acomete una parte larguísima, que es la razón de ser del espectáculo. Consigue mantener la atención del público –cosa que no es fácil dada la densidad temática-, y crear una empatía sin la cual esta propuesta podría haber naufragado. Por fortuna no es así.

Junto a él, Manuela Varela sabe sacar buen provecho de la intensidad dramática creciente que desarrolla el personaje de Roxana en apenas unos minutos, para servirla de forma plenamente convincente, con el necesario empuje trágico; mientras que el resto del reparto –hoy Xosé Vilarelle, Felipe Cotelo, Laura Sarasola, la mezzosoprano Rita Gasalla, Sabela Amado, Antonio Simón y la trompista Alma Sarasola– cumple adecuadamente en sus breves intervenciones. Cabe destacar que, para este estreno absoluto, la compañía ha contado con un elenco extensísimo para todos estos cameos; y que la obra se ofrecerá con una mayor economía de elenco –Varela y Vilarelle triplicarán roles- de cara a futuras funciones.

Esencial pero elegante la puesta en escena, jugando con líneas y espacios neutros; especialmente bien iluminada por Antonio Simón; mientras que la dirección escénica de Lino Braxe juega claramente a favor del texto: podrá pecar por momentos de cierto estatismo –la estructura misma del texto hace  difícil que no sea así- aunque no renuncie a la ya clásica aparición de actores por la platea –algo que está dejando de ser una novedad para convertirse en una tendencia-.

Cálida respuesta del público para un espectáculo planteado desde la sencillez y la honestidad, que abre como digo una nueva etapa –podríamos decir que más artesanal- en la manera de concebir el teatro de Espello Cóncavo. Se pueden revisar ciertas cuestiones de cara a nuevas reposiciones, pero es incuestionable que estamos ante una propuesta honesta, de compromiso; que exige trabajo al público pero que en esta ocasión ha contado con su complicidad indudable. Mucha suerte a Espello Cóncavo en esta nueva andadura que ahora comienza.

H. A.

 

“Romano”, de Lino Braxe. Con: Miguel Pernas, Manuela Varela, Xosé Vilarelle, Laura Sarasola, Sabela Amado, Antonio Simón, Felipe Cotelo, Rita Gasalla y Alma Sarasola. Dirección: Lino Braxe. ESPELLO CÓNCAVO.

Teatro Rosalía de Castro, 18 de Enero de 2014  

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: