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‘Las Mujeres de Shakespeare’, o por qué Shakespeare no es tan denso como parece

diciembre 31, 2011

Las fechas navideñas me han obligado a retrasar unos días el comentario acerca de Las Mujeres de Shakespeare, el espectáculo que cerró la temporada teatral 2011 del Teatro Rosalía de Castro, pero aquí está finalmente.

De los espectáculos de El Brujo hay dos cosas que siempre me han fascinado: primero, el hecho que que aunque podamos dudar de su verdadera teatralidad, siempre sigan resultando espectáculos de primera calidad; segundo, su inmensa capacidad didáctica, capaz de aleccionar por igual a novatos e iniciados.

En su nuevo y flamante monólogo, El Brujo revisa desde su peculiar estilo a algunas de Las Mujeres de Shakespeare. A través de una suerte de monólogo-conferencia, Rafael Álvarez no solo contextualiza al autor, sino que tiene además tiempo para dejar patente que Shakespeare es un autor mucho más cercano y llano de lo que la Historia y los eruditos nos quieren hacer creer. Cosas que en una facultad donde se estudie Literatura Inglesa harían rabiar al más encorsetado de los profesores. Recuerda El Brujo, siempre desde una ironía tan mordaz como acertada, que parte de la culpa de que Shakespeare sea considerado un autor culto y de culto la tiene Harold Bloom, crítico que es la verdadera vaca sagrada en materia shakesperiana, y que, en palabras de El Brujo no es más que “un hombre que quiere saber mucho sobre Shakespeare para creerse casi mejor que el mismo Shakespeare”. No me hagan mucho caso, pero creo que no le falta razón.

Hay tiempo también para revisar algunos juegos de palabras con doble sentido en algunos de los más celebrados monólogos del autor inglés, que demuestran que Shakespeare escribía mucho más para el pueblo llano que para otros públicos más eruditos. Cierto es, pero esto tampoco se aprende en ninguna clase, ni en ninguna conferencia de especialista… Ni siquiera cuando uno lo lee, a no ser que una mente preclara (aquí hay una) sea capaz de señalarlo… Lástima. Menos mal que está él aquí.

Y nos quedan las mujeres de Shakespeare que dan título al espectáculo. Como evidentemente hay muchas, El Brujo ha seleccionado un breve puñado de las más virtuosas, evitando caer en el ABC de la mujer de Shakespeare: están la Rosalinda de Como gustéis, la Catalina de La Fierecilla Domada, la Beatriz de Mucho Ruido y pocas Nueces y la Julieta. A través de dramatizaciones de fragmentos de las obras en que aparecen, no titubea El Brujo a la hora de traer las realidades de estas mujeres  a la más rabiosa actualidad, y no deja títere con cabeza, en un curioso proceso de desmitificación. Es cierto que faltan muchas de mis favoritas (pero es que tampoco mis favoritas son las más virtuosas que digamos…), pero no pueden estar todas. Las que están, están tratadas con un humor y a la vez con un respeto que debería aplicarse en muchos ámbitos académicos sin miedo.

Y todo esto salpicado con anécdotas de aquí y allá, que muchas veces nada tienen que ver con Shakespeare. Algo que genera una sensación de improvisación contínua (supongo que habrá mucho de improvisación), pero que le da al espectáculo ese algo tan propio del Brujo. Un actor capaz de soportar las impertinencias más insospechadas: durante casi una hora, un bebé no paraba de llorar… y Rafael Álvarez no solo no se detuvo, sino que además fue capaz de reírse de la anécdota con la mayor normalidad. Otros hubieran parado el espectáculo.

Un violinista (Javier Alejano) es su único acompañamiento en un espacio escénico (Roberto García) tan básico como elegante, muy bien iluminado (Miguel Ángel Camacho) y aprovechado por el actor, recitante, conferenciante, humorista… o todas a la vez, como quieran.

 

Y al final, como pasa casi siempre con El Brujo, uno sale del teatro con la sensación de no saber muy bien qué es lo que ha visto exactamente; pero también con la sensación de haber visto un espectáculo ameno e instructivo, y que esconde muchas verdades calladas detrás de tanta comedia… Y con la sensación de que, de tanto en tanto, este señor debería dar alguna clase magistral en las Facultades de Letras, por aportar otro punto de vista que empieza a necesitarse con cierta urgencia… Y os lo dice alguien que de Shakespeare sabe un poquitín.

Nota: 4/5

“Las Mujeres de Shakespeare”. Con: Rafael Álvarez “El Brujo y Javier Alejano. Dirección y monólogo: Rafael Álvarez, sobre textos de William Shakespeare.

Teatro Rosalía de Castro, 16 de Diciembre de 2011.

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