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‘Fugadas’, o por qué triunfan las cosas sencillas

marzo 27, 2011

Hacer teatro fácil, con capacidad de llegar a cualquier público y sin mayores pretensiones que las de divertir un rato, es algo necesario y es algo de lo que la productora Pentación sabe bastante. En los últimos años, ahí tienen Seis Clases de Baile en Seis Semanas (¡maravillosa en su sencillez!), KaraokeSexos, Amar en Tiempos Revueltos o ahora esta Fugadas, una obra francesa estrenada en 2007, que Yolanda García Serrano ha adaptado en versión libre, en un espectáculo que ha girado por España durante exactamente dos años entre Marzo de 2009 y Marzo de 2011. Me decía María Galiana al terminar que han sido 203 funciones. Casi nada.

¿Es Fugadas una obra comercial? Pues la respuesta es rotundamente sí, pero no por ello es un mal producto. Es una obra pensada para gustar al público, sin otra pretensión que justamente esa. Y la cosa funciona precisamente porque todos han sabido entender perfectamente el tipo de espectáculo al que se están enfrentando, y han sabido leerlo con la comercialidad y la ligereza que le corresponde. Visto y hecho de otra manera, probablemente no hubiera sido un éxito.

Carmen (María Galiana) y Marga (Berta Ojea) se encuentran de madrugda en una carretera haciendo autostop. Ambas huyen. La primera de la residencia de ancianos en la que la han internado sus hijos porque ya es una carga para ellos, y la segunda de una familia con la que no tiene comunicación. Después de un inicio francamente difícil, llegan a la conclusión de que dos cabezas piensan mejor que una y deciden huir juntas, comenzando un periplo de aventuras durante solo tres días que forjará en las dos mujeres una amistad destinada a perpetuarse. Sin sorpresas, ese es el argumento de Fugadas. Una road-comedy, una comedia ligera, algo así como una versión española y cómica de Thelma & Louise que bebe de ese humor directo y televisivo que tanto gusta al público. Los diálogos son rápidos pero muchas veces previsibles, y a pesar de todo no podemos evitar seguirnos riendo. Teatro cercano, fácil y para todos los públicos.

Ver que una obra la dirige Tamzin Towsend es garantía de éxito. No en vano, ha sido la directora de algunos de los mayores éxitos cómicos de la cartelera española en los últimos diez años. Aquí, ha sabido leer toda la ingenuidad que hay en la pieza y la ha convertido en un cómic. Así, las proyecciones audiovisuales (soberbio trabajo de Álvaro Luna y Bruno Praena) y los elementos escénicos (Rafael Garrigós) que se solapan, respiran una estética de dibujos naif que es uno de los grandes aciertos del espectáculo. Así, más que teatro de sketches, en este montaje se debería de hablar de teatro de viñetas… Incluso la música, tan popular como variada (el abanico va de Jorge Sepúlveda a Julieta Venegas…) está muy bien puesta. La propuesta es estéticamente ágil y acertada.

Luego, Towsend obra el milagro de dirigir a dos bestias escénicas, que consiguen dar una sensación de espontaneidad y veracidad en lo que hacen que es otra de las grandes bazas del espectáculo: son Marga y Carmen, pero perfectamente podrían ser Berta y María asumiendo su propia historia. No son (no parecen) personajes. Son ellas mismas. María Galiana, por fin en un personaje cómico, está en las antípodas de prácticamente todo lo que había hecho antes, y sabe conseguir que desconectes de cualquier referencia anterior suya que puedas tener. Hay que ser muy buena actriz para lograrlo, más aún cuando llevas diez años siendo la abuela más famosa del país. Pero uno desconecta de Herminia desde el primer segundo.

Por su parte, más allá de interpretaciones dramáticas muy interesantes en la televisión autonómica gallega (algo que el resto de España aún debería conocer y explotar…) Berta Ojea es, desde hace años, un valor segurísimo en el panorama nacional para hacer comedia, y esta no es la excepción: se las sabe todas y, lo más importante: siempre sabe hacer que te rías con ella, nunca de ella; además, se le adivina una voz lírica de un potencial importante. Actriz completa. Se puede ver, aún en un espectáculo sencillito, que estamos ante dos actrices con pleno dominio de la escena, y, sobre todo, que creen en el espectáculo y se lo están pasando pipa, otro punto importante para que la cosa funcione.

Y así, con agilidad, buen hacer y sin mayores pretensiones, se pasan las casi dos horas de función. El público se ríe, aplaude los gags y sale del teatro con la sensación de haberlo pasado muy bien. Y el crítico lo mismo: con la idea de haber visto una cosa sencillita, pero cocinada a conciencia y muy bien servida. Y entre tanto drama, de cuando en cuando se agradece una comedia ligerita. Buen teatro.

Ah, se me olvidaba: el público dio la nota, y aplaudió la entrada en escena de María Galiana como si estuviéramos viendo una ópera en el Metropolitan de Nueva York. Menuda falta de respeto hacia Berta Ojea, que, hoy por hoy es de todo menos la segundona de turno.

Nota: 3.5 / 5

“Fugadas”, de Pierre Palmade y Christophe Duthuron. Versión: Yolanda García Serrano. Con: María Galiana y Berta Ojea. Dirección: Tamzin Towsend. PENTACIÓN ESPECTÁCULOS / FOCUS.

Teatro Colón NovaCaixaGalicia. 26 de Marzo de 2010.

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2 comentarios leave one →
  1. Martín Mujica permalink
    marzo 29, 2011 10:22

    Cuando hay talento en directores, actores y críticos hay muy poco que agregar

  2. Fely Manzano permalink
    marzo 27, 2011 12:00

    totalmente de acuerdo con la critica, estuve alli, y lo suscribo.

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