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‘Un cranio furado (A Skull in Connemara)’, o partirse el cráneo de risa

noviembre 12, 2010

* El espectáculo se ofrece en lengua gallega.

Lo digo siempre: algo grande se mueve en el mundo del teatro en Galicia. Hace unos años, Teatro do Atlántico nos descubría en gallego una obra maestra del Teatro contemporáneo como es The Beauty Queen of Leanne, un bellísimo drama social del angloirlandéss Martin McDonagh (nacido en 1970). Aquella obra formaba parte de la primera de las dos trilogías que ha escrito este autor, la llamada Trilogía de Leanne (por transcurrir las tres obras en dicho pueblo). Ahora, aproximadamente cinco años después, Excéntricas Produccións Teatrais nos propone la segunda parte de dicha trilogía, A Skull in Connemara (1997), traducida aquí como Un cranio furado. Y, una vez vistas ambas, hay que fichar a Martin McDonagh como uno de los dramaturgos jóvenes más brillantes…

Porque si antes nos proponía un drama social, ahora ha construído una desternillante comedia negra, ácida, mordaz y divertidísima, con carcajada constante y también con intriga bien tramada, planteada y resuelta. Comedia de la buena, y teatro policiaco del bueno, todo en uno. Y, lo que es mejor, ha encontrado un título que, aunque transcurre en Irlanda, bien habría podido transcurrir en cualquier pueblo de la Galicia profunda…

Tenemos a Mick Dowd, el enterrador del pueblito minúsculo donde hasta el apuntador se conoce, que, como cada otoño, tiene que desenterrar algunos de los huesos enterrados… Hasta aquí todo bien, al fin y al cabo es lo que lleva haciendo todos los años… Pero es que este año le toca desenterrar los huesos de su difunta esposa Ona, fallecida hace siete años en un accidente del que quedó todo aclarado… O no, porque parece ser que todos en el pueblo están convencidos de que Mick tuvo algo que ver en el accidente de su mujer. Junto a Mick aparecen Mary, la viejecita omnipresente adicta al bingo que todo lo sabe; Martin, un adolescente pasado de rosca y adicto a los cadáveres, que ha convencido al cura de la parroquia para que le deje ayudar a desenterrar cuerpos a Mick y el Teniente Hanlon, policía del pueblo y además hermano de Martin…

 

A partir de aquí, todo son incógnitas ¿por qué Mick no quiere desenterrar a su esposa? ¿qué hay de cierto en las habladurías del pueblo? ¿qué sabe Mary Rafferty? ¿está Martin tan limpio como parece? Una intriga de dos horas sin pausa, llena de humor ácido e hiriente, del bueno, muy irlandés y, por tanto, también muy gallego y muy universal… 🙂 Dos horas en las que la risa es constante (de hecho, te partes de risa) pero en las que también planea constantemente la intriga, y las hipótesis sobre qué está ocurriendo se montan y se desmontan progresivamente en la mente del espectador… Y dudas universales ¿por qué matamos? ¿a quién matamos? ¿qué tan moralmente correctos estamos dispuestos a ser? Todo divierte, intriga, engaña y se resuelve como un engranaje bien engrasado, en lo que es un texto de lujo, una obra maestra teatral. Y, por el camino, la espléndida traducción de Avelino González nos muestra cuán rica es la lengua gallega en materia de blasfemias; porque aquí las hay de todas las clases: cultas, de jerga, conocidas, reconocibles y por conocer. 🙂

Muy conseguido el montaje, empezando por el reparto. Evaristo Calvo es el motor de la representación, permanece en escena toda la obra, y está increíble en el papel del enterrador: ahora irónico, ahora sarcástico, ahora sádico… Pero, sobre todo, muy serio, que es como mejor se hace comedia de la buena. Todo según corresponda, exacto e ideal para partirnos de risa. Casi tanto como nos parte de risa Santi Romay, brutal, divertidísimo y súper realista en su retrato del adolescente marginal, malote y con una extraña obsesión por los cadáveres de lo que sea… hamsters o personas. El que fuera uno de los niños de la exitosa serie televisiva Mareas Vivas ha crecido y se perfila como un actor cómico extraordinario con mucho futuro por delante: Hace una creación inmensa, digna de premiarse: suyos son algunos de los momentos más desternillantes de la función, como la parodia de Thriller o la escena donde pregunta adónde van a parar los falos de los muertos. Enorme.

Algo menos bien una Dorotea Bárcena a la que los numerosísimos años de carrera empiezan ya a pasarle factora: la proyección de la voz es escasa y se pierden algunas líneas de texto. A Víctor Mosqueira (que forma junto con Evaristo Calvo el dúo cómico Mofa e Befa), como el policía, le ha tocado el más breve de los cuatro personajes, pero sabe cómo encontrar y explotar sus momentos adecuadamente en un papel breve pero con chicha.

El montaje es otro acierto. El titiritero Kukas ha diseñado una sencilla escenografía giratoria multifuncional y adecuadamente comprimida, para dar ese ambiente de opresión tan propio de la Irlanda pueblerina de la época. Baltasar Patiño sabe cómo iluminar siempre, y esta no es la excepción.

Cualquier gallego que haya visto algo de Quico Cadaval sabrá que es un experto en el arte de hacer reír con humor inteligente, ya sea como monologuista, como autor, como actor o como director. Aquí, mueve con fluidez una función divertidísima (un acierto, por ejemplo, la solución de la escena de la borrachera y el cambio de cuadro…) y derrocha ese sentido del humor tan suyo, tan retranqueiro y tan tronchantemente macabro.

En resumen, un espectáculo de teatro pleno: por la calidad del texto (que revela un dramaturgo a seguir, brillante igualmente en el drama y la comedia), por la eficacia del reparto y por las ideas del director. Un espectáculo que, de momento, solo se verá en gallego y en Galicia, pero que bien podría girar por toda España, porque es teatro del mejor: el enterrador, la viejecita, el macarrilla y el policía; Uno de ellos es un asesino… Tal vez todos lo sean… O tal vez no. Vayan a verla. No lo descubrirán hasta el último segundo… y por el camino sufrirán ataques de hipo :-). Yo hacía tiempo que no me reía tanto con un espectáculo, pero también hacía tiempo que no veía una obra teatral de intriga con una intriga tan bien hilada, coherente y honesta.

Nota: 4.25 / 5

“Un cranio furado” (A Skull in Connemara), de Martin McDonagh. Con Evaristo Calvo, Santi Romay, Dorotea Bárcena y Víctor Mosqueira. Dirección: Quico Cadaval. Traducción: Avelino González. EXCÉNTRICAS PRODUCCIÓNS TEATRAIS.

Teatro Colón CaixaGalicia, A Coruña. 11 de Noviembre de 2010.

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4 comentarios leave one →
  1. Alan A. Hyde permalink
    febrero 19, 2011 03:18

    Sinxelamente xenial. Unha intriga realmente lograda cun Evaristo Calvo sublime no papel de enterrador e continuamente tirando de humor intelixente e moi pouco típico.
    Escenografía sorprendentemente sinxela e envolvente. Realmente una grata sorpresa esta noite.

  2. Silvia Veiga permalink
    febrero 12, 2011 22:24

    Vímola hoxe no Rosalía Castro da Coruña. Gustamos moito do espectáculo. De acordo ca idea desta crítica.
    Noraboa polo blogue!

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